Modo de usar las gemas y cómo guardarlas.
Los cristales les encanta poder trabajar para nosotros y son altamente protectores, eso quiere decir, que podemos llevarlo siempre encima, en nuestro bolsillo o en nuestro bolso, y cuando sintamos la necesidad de protegernos, bastará con que lo cojamos en nuestras manos, bien para relajarnos, bien para estabilizarnos. El simple hecho de que el cristal esté con cerca nuestro (por ejemplo en el bolsillo del pantalón) ya es suficiente como para que nos proteja y nos influya con su energía.
A un cristal se le puede pedir que nos conceda algo, para ello, lo tomamos en nuestras manos y lo “programamos” diciéndole claramente que es lo que queremos, y, en este caso, lo dejamos en un lugar protegido, que vaya trabajando, más tarde o temprano, nos concederá lo que le pidamos, a cambio sólo pedirá que se le de reiki cada día, mientras está trabajando para nosotros.
Los cristales son de uso personal e intransferible, por tanto, mientras lo tengamos nosotros, no deberían tocarlo nadie, puesto que debido a que tienen facilidad para absorber todo tipo de energía, podría absorber la energía negativa que tenga la otra persona que lo toque y luego no podría cumplir bien su función.
Los cristales son materiales nobles y no toleran demasiado bien que se les guarde de cualquier manera, la mejor manera de guardar un cristal cuando no está trabajando es cajas de materiales nobles, por tanto, deberíamos guardarlo en una caja de madera o en una bolsa de tela (algodón 100%) o seda, jamás en una caja metálica o una caja de plástico.
Si lo hacemos trabajar durante largo tiempo, es merecido que también le dejemos descansar un poco, bastará que le “regalemos” unas vacaciones enterrado en una maceta o en arena de playa durante unos días, los que la intuición nos diga.
Como buenos protectores que son, los cristales, llegado el caso, se pueden llegar a sacrificar por nosotros, llegando a partirse en dos o más trozos. Si esto ocurre, no debemos apenarnos por ello, simplemente han cumplido su función, y por tanto, es de recibo que le demos un descanso digno, por tanto, como es un elemento natural, nacido de las entrañas de la tierra, lo suyo es llevarlo a su origen, y por tanto buscar un lugar agradable y apacible y enterrarlo allí. Un lugar ideal aquí en la ciudad puede ser un jardín (por ejemplo, el parque de la ciudadela).
También puede ocurrir que un día sintamos que ese cristal no quiere estar con nosotros, y tenemos la intuición que quiere ir a manos de otra persona, de ser así, deberemos darle el cristal a dicha persona, porque seguramente ya ha cumplido la misión que tenía de hacer con nosotros, en ese caso, le agradecemos al cristal el trabajo que ha realizado por nosotros y se lo pasamos a la persona que el cristal eligió, pronto entenderás que no eres tú quien elige el cristal sino él el que te elige a ti.
Limpieza y cuidado del cristal.
Los cristales por sus características almacenan vibraciones muy variadas, de todos los lugares y personas que han estado en contacto, han absorbido la energía de emociones, pensamientos y sentimientos, que al entrar en contacto, estas vibraciones, con nosotros, pueden distorsionarnos. Por este motivo, la primera vez que entramos en contacto con un cristal tenemos que limpiarlo. También tenemos que hacerlo antes y después de usarlo en trabajos de curación, para eliminar, toda la información almacenada. A este proceso se le denomina, limpieza de cristales.
Existen distintos métodos de limpieza de cristales, seguidamente exponemos algunos de ellos:
Método de la sal y el agua.
Es el método más común y conocido. Colocamos el cristal o los cristales en un recipiente no metálico y los cubrimos en su totalidad en sal marina. Tenemos los cristales enterrados en la sal un día, siguiendo siempre nuestra intuición. Luego los ponemos otro día entero al exterior para que reciban la energía de los rayos solares y lunares.
Otro método paralelo es colocando el cristal en un vaso o recipiente de vidrio con agua, y disolver en su interior unas cucharadas de sal marina, si tenemos posibilidades de usar agua del mar, mucho mejor. El tiempo del cristal en el vaso y en el exterior, es el mismo que el de la aplicación anterior. Cuando hayamos terminado, esta agua salada hay que tirarla en un desagüe, nunca en la tierra.
Estos dos métodos se basan en el principio de la atracción de los cristales más grandes hacia los cristales de sal más pequeños, que absorben su energía sobrante.
Método del humo.
Este método de limpieza es eficaz no tan solo para los cristales, sino para limpiarnos nosotros mismos, limpiar a los demás o la habitación en la que trabajamos.
Cogemos un recipiente resistente al calor y colocamos salvia silvestre en ramas pequeñas. Si no es posible, incienso de madera de sándalo o el incienso que utilizamos habitualmente. Encendemos la hierba o el incienso hasta que el fuego coja y despida mucho humo, entonces pasamos los cristales por encima del humo, siempre con la intención de limpiarlos. Hasta que intuyamos que el cristal está totalmente limpio.
Método de la tierra.
Los utilizamos para cristales que además de la limpieza, creamos que necesitan una cierta regeneración o descanso.
El método de la tierra lo aplicamos después de los métodos anteriores. Enterraremos el cristal a 20 centímetros de profundidad, a ser posible en el campo y lo mantendremos entre una semana y un mes, en su estado natural. Después tendremos un cristal en perfectas condiciones para usarlo.
Método del agua corriente.
Es un método fácil, abrimos el grifo del agua fría, y cogemos el cristal con dos dedos y lo colocamos con la punta hacia abajo, como si de una ducha se tratara. Paralelamente visualizamos o imaginamos como la piedra va desprendiendo con el agua toda energía innecesaria y que desaparece por el desagüe, convirtiéndose de nuevo en energía pura. Dejando el cristal limpio y preparado para usarlo de nuevo.
Es el método más aconsejado para aquellas personas que trabajan habitualmente con cristales, para limpiarlos entre las sesiones de trabajo.
Método reiki.
Con los símbolos reiki que aprendemos en segundo nivel, podemos limpiar los cristales de forma independiente o añadiéndolo para potenciar alguno de los sistemas anteriores.
Cogemos el cristal con una mano y con la otra aplicamos el SEI-HE-KI que tiene propiedades purificadoras y de limpieza, hasta que consideramos que está energéticamente limpio. Entonces aplicamos el CHO-KU-REI para potenciar toda la energía del cristal.
Una vez hemos escogido un cristal y lo hemos limpiado, para potenciar y enfocar su energía hacia donde más nos convenga, tenemos que programarlo.
Programación de un cristal
Cogemos un cristal con las manos, si es pequeño con la mano encima de él, en forma de concha. Nos preparamos para realizar una pequeña meditación que nos permitirá limpiar la mente y dejarla en blanco. Nos concentramos en la intención de programar el cristal, con una orden concreta y precisa. Con los ojos cerrados, visualizamos el cristal y soplamos con energía con la boca, imaginando como con ese aire se introduce la orden en el cristal, repetimos este proceso hasta que tenemos la convicción de que el cristal está programado.
Podemos desprogramar un cristal, sencillamente limpiándolo, con cualquiera de los métodos anteriores.
Con los símbolos reiki también podemos programar los cristales. Una vez limpio, utilizamos el método anterior, en el momento en que visualizamos el cristal y soplamos para transmitir la programación, aplicamos el símbolo HON-SHA-ZE-SHO-NEN que nos ayudará, con mucha más rapidez, a fijar la programación en el cristal, después aplicaremos el CHO-KU-REI para fijar y potenciar al máximo la programación con la vibración energética del cristal.
Los cristales los podemos utilizar para infinidad de propósitos: para llevarlo encima como protector de malas energías, en una habitación o en toda la casa para depurar, proteger y armonizar las energías, con el fin de tener un mayor bienestar; para que nos ayuden en meditaciones y de forma muy importante, para equilibrar nuestro campo energético, deshaciendo bloqueos, ayudándonos a conseguir y a mantener la salud.
A cada cristal solo lo tenemos que programar para una única actividad, pues lo podemos llegar a confundir con respecto a la misión o trabajo que tiene que realizar.