¿Qué cosas hacen de forma diferente las personas con suerte?

Hay algunas personas que siempre tienen buena suerte, y otras que no, pero en realidad, se ha descubierto que no es “Suerte” lo que les sucede, y todo lo bueno o malo que les pasa, simplemente depende de su forma de ver las cosas.

El psicólogo Richard Wiseman, realizó un interesante estudio en el que reunió un grupo de personas que sienten que tienen buena suerte, y un grupo que siente que no tiene suerte, y les aplicó una prueba.

Les dio a ambos grupos (los suertudos y los de mala suerte) un periódico, y les pidió que echaran un vistazo y le dijeran cuántas fotografías había en él. Con esta prueba, el psicólogo se dio cuenta que en promedio las personas con “mala suerte” tardaban 2 minutos en contarlas, mientras que el grupo con “buena suerte” tardó sólo pocos segundos.

Pero ¿por qué el grupo de personas con suerte pudo hacerlo tan rápido? Porque ellos encontraron un mensaje en la segunda página que decía: “Deja de contar, hay 43 fotografías en este periódico”, y el grupo con mala suerte, no vio el letrero por estar concentrados en la cuenta de las imágenes.

Todo esto quiere decir que las personas que tienen “mala suerte”, pierden muchas oportunidades por estar muy concentrados buscado algo más. Por ejemplo: Ellos van a fiestas esperando encontrar a su pareja ideal, y por estar buscándola pierden la oportunidad de conocer a muchos buenos amigos. Ellos buscan en el periódico anuncios de un trabajo específico, y por estar sólo enfocados en buscar eso, se pierden muchas buenas ofertas de trabajos diferentes. En cambio, las personas que tienen buena suerte, son mucho más relajadas y de mente abierta, y por lo tanto, pueden ver todas las oportunidades que se presentan alrededor de cualquier tipo, en vez de sólo lo que están buscando.

Las personas que normalmente conocemos como “suertudas” tienden a ser mucho más relajadas y abiertas, no se enfocan únicamente en alguna tarea determinada, o en un sólo objetivo bloqueando todo lo demás, por lo que no se pierden las cosas importantes e inesperadas que pasan alrededor.

Lo que este experimento demostró es que la “suerte” no es “suerte” en sí, sino es la capacidad de una persona de abrirse a oportunidades nuevas, y a ver cosas donde no estaba buscando nada, a aceptar lo inesperado de la vida, porque muchas veces, eso inesperado, te puede traer muchas cosas buenas.

Fuente: blog.gusanito.com