RSS
 

Posts Tagged ‘Itho Termie’

Termotécnica

28 Jun
Dentro de las diferentes técnicas de medicina china que usan calor como tratamiento, existen diferentes variantes a la hora de trabajar con ellas, siendo las más conocidas la moxibustión o la itho-thermie.

Moxibustión

La técnica más extendida es  la moxibustión, que es un tipo de terapia que consiste en aplicar calor en varias partes del cuerpo para restablecer y equilibrar el flujo energético del organismo.
Es una disciplina, muy popular en China y Japón, donde generalmente se combina con Acupuntura, y de la que se obtienen excelentes resultados en los tratamientos para combatir malestares crónicos, como la artritis, y aliviar dolores de diferentes tipos.
Las técnicas básicas de moxibustión, son dos, y en ellas se emplea un cilindro llamado “moxa”; éste suele prepararse con hojas de la planta sisim o hierba de San Juan (Artemisia vulgaris), las cuales deben estar secas y desmenuzadas.
La primera técnica consiste en introducir agujas de acupuntura en la piel de la persona y colocar en el extremo libre de cada aguja, una “moxa” encendida para calentar la aguja, de esta manera se está calentando y estimulando directamente el punto de acupuntura.
La segunda técnica radica en moldear una especie de puro de papel con moxa, de unos 15cm. de largo, encenderlo y después aplicarlos cerca del punto de acupuntura, cuidando de no quemar la piel.
El número de aplicaciones dependerá de la dolencia y las características de cada persona.

Itho Thermie

Es una terapia de origen japonés que se basa en el calor y el aroma como elementos terapéuticos. En vez de usar los dedos para estimular la piel, se utilizan dos tubos de metal llamados “reionkis”. Dentro de los reionkis se colocan varitas de incienso que se consumen poco a poco. Mientras el incienso compuesto de varias plantas medicinales se está consumiendo, entre las que se encuentra la artemisa, el terapeuta desliza los reionkis sobre la piel de la persona siguiendo los meridianos de la medicina china y la musculatura. De esta forma la piel es estimulada mediante calor, presiones y fricciones. Además, se aprovechan las propiedades terapéuticas del humo que la piel absorbe durante el tratamiento.

Esta técnica sintetiza los principios de moxibustión (técnica de la medicina china que trata con calor los puntos de acupuntura), Shiatsu (masaje japonés que utiliza presiones y estiramientos para equilibrar las energías), y aromaterapia.

Por un lado, la piel se presiona y se fricciona, como en otros tipos de masaje. Por otro lado, el efecto en la musculatura es duradero porque la emisión de luz y calor se mantiene en el cuerpo varias horas después del tratamiento.

Además, las plantas que se usan para fabricar el incienso tienen propiedades particularmente terapéuticas, una de ellas es la Artemisa, pues sólo se ha revelado al público parte de la composición.

Basándose en la visión oriental de la salud, el Ito-thermie considera a la persona en sus aspectos físicos, emocionales y espirituales: la salud y el bienestar son indisociables.

¿En qué puede beneficiarnos el ito-thermie?

El calor directo y radiante, junto con los efectos del aroma del humo aumenta la energía corporal, relaja la musculatura, equilibra el sistema nervioso, mejora el sistema circulatorio y linfático, activa el metabolismo, fortalece las vías respiratorias, estimula el sistema inmunitario, y vigoriza la piel. También al nivel psicológico, el Ito-thermie influye en la relajación mental, calma y tranquiliza.

Origen e historia del ito-thermie

El Doctor japonés Kinitsu Ito inventó esta técnica en 1929, después de 20 años de investigación. Buscaba una curación completa, y no sintomática, para dolencias que la medicina que practicaba en el hospital no podía curar con los métodos clásicos. Creía que “las enfermedades son antinaturales, porque son un estado de pérdida de la fuerza natural que tenemos dentro de nosotros mismos”.

Finalmente, encontró la composición óptima del incienso con las propiedades medicinales adecuadas, el tipo de calor correcto para el organismo humano e inventó el utensilio que alberga el incienso y que permite frotar la piel para estimularla.

El nombre de la técnica viene de su inventor “Ito” y de la palabra griega “termos” que significa calor.